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EL EXILIO REPUBLICANO EN BUENOS AIRES. MANUEL SERRA I MORET Y OTROS
2008-03-15
Sección ARGENTALANES

El exilio republicano en Buenos Aires. Manuel Serra i Moret y otros
Cristina Ambrosini
La presencia de los catalanes en Argentina está unida a la historia de la independencia con personajes como Felip Sentenach y Gerard Esteve i Llach. Durante las Invasiones inglesas, los Minyons (Miñones Catalanes) constituyeron una compañía de 146 hombres comandados por Rafael Bofarull, Josep Grau, Cristòfol Salvanyac y Jaume Ferrer, que vinieron desde Montevideo para unirse a las tropas de defensa de Buenos Aires. Luego, en 1807 se formó un cuerpo de Voluntarios Urbanos de Catalunya que hicieron frente a los invasores en 1807. Cabe destacar la actuación de Josep Antoni de Capdevila, comerciante, cabildante y alferez de estas milicias ciudadanas. Quienes decididamente pasaron a formar parte del panteón de héroes de la Patria fueron Joan Larrea y Domènec Matheu, protagonistas principales de los hechos de Mayo de 1810.
Ya en el siglo XX, aparecen publicaciones de claro corte catalanista como Ressorgiment (1916-1970), dirigida por Hipolito Nadal i Mallol, que fue la revista catalana de más larga vida en toda América donde tuvieron cabida los escritores exiliados durante la dictadura de Primo de Rivera y de Franco, para defender los derechos de Catalunya.
Entre los exiliados ilustres podemos citar la presencia en Buenos Aires de Manuel Serra i Moret (Vic, 1884 - Perpinyà, 1963), hijo del historiador Joseph Serra i Campdelacreu. Manuel Serra i Moret, de muy joven (1901) , estudió economía y ciencias sociales en Estados Unidos y, más tarde, se radicó en Argentina (1908-1912) donde encontró una comunidad de compatriotas que le permitieron desplegar sus cualidades intelectuales. La vocación política lo reclama y en 1912 se instala en Pineda de Mar (Catalunya) para, dos años después, desempeñarse como Alcalde de la Comunidad en representación del socialismo. Inicialmente forma parte de la Unión Catalanista al entrar en contacto con Domènec Martí Julià pero pronto rompe lazos con esta agrupación y se incorpora al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Por disidencias internas, en 1923, se separa del PSOE. Junto con Rafael Campalans y Gabriel Alomar funda la Unión Socialista de Catalunya (USC). La llegada de la dictadura en 1923 lo obliga a la destitución de su función de Alcalde de Pineda y al exilio que tendrá por destino la Argentina. Entre 1925 y 1928 toma residencia en Buenos Aires donde continúa su labor intelectual.
En 1928 retorna a su patria donde transmite sus ideas sobre el socialismo en "La Rambla" y "L'Opinió" a la vez que publica sus Nocions d'història i de filosofia e Introducció al Manifest del Partit Comunista. Vuelve a tomar la Alcaldía de Pineda en 1931 a la vez que integra la Conselleria d'Economia i Treball del gobierno de la Generalitat (1931-1932). Luego es elegido diputado de las Corts espanyoles (1931-1933) y del Parlament del Principat (1932) por la circunscripción de Girona. En 1934 publica Socialisme. Durante la guerra civil ejerce como subsecretario de obras públicas de la Generalitat y presidente del Consell d'Economia del Principat. Nuevamente se ve forzado al exilio, en 1939, primero en Francia, luego a Nueva York y finalmente, por tercera vez, vuelve a Argentina. Incansable luchador político, Serra i Moret es uno de los principales organizadores del exilio catalán en Sudamérica.
Podemos reconstruir, en parte, las vivencias de estos exiliados catalanes en Buenos Aires por la biografía de Francesc Arnó, un joven exiliado catalán que llegó con su familia a Buenos Aires, el 10 de enero de 1940. Francesc Arnó, nacido el 30 de enero de 1909 en Barcelona, vivió cincuenta y tres años en Argentina, donde creó la empresa Ofitec, dedicada a servicios editoriales y publicidad. Con 16 años, Francesc Arnó entra a trabajar en la imprenta Casamajó de la calle de Regomir. Más tarde estudia en el Institut Català de les Arts del Llibre, asiste a los cursos de Pompeu Fabra en el Ateneu Polytecnicum. Aprende el oficio de linotipista en la Mergenthaler Lynotipe de la calle Roger de Llúria, entre tanto trabaja en la imprenta López, en Torra i Santpere y en La Académica de Serra i Rossell en la calle Enric Granados. En 1927 se incorpora a La Nau, el periódico de Rovira i Virgili. Pasa a L’Opinió, a La Humanitat, a Última Hora, el periódico de la tarde que introdujo en Catalunya un estilo de periodismo agresivo, con fotografías de impacto y grandes titulares. Participa en la guerra civil y en el frente del Ebro edita la revista La 44. Perdida la guerra y exiliado en París, forma parte de la redacción de El Poble Català, que en los primeros meses de la diáspora quiere ser un vínculo entre los exiliados y un altavoz de la causa catalana. Cuando las tropas de Hitler están a las puertas de Paris, toma, con su familia, un tren a Marsella y desde allí emigra a la Argentina. Desembarca en Buenos Aires, cerca del Luna Park, como tantos otros miles, es retenido en el hotel de los Inmigrantes hasta que las autoridades sanitarias comprueban el estado de salud. Una vez establecido en Ramos Mejía, se coloca en la imprenta López de la calle de Perú 666, donde se hacían los libros de Losada, Sudamericana, Emecé, Poseidón: las editoriales del exilio en Argentina. Más adelante pasó a encargarse de los libros de la Editorial Nova de los gallegos Luis Seoane, Arturo Cuadrado y Lorenzo Varela. Luego funda Ofitec: Oficina Técnica del Libro. Simultáneamente trabajaba en el Instituto Grafotécnico, que era una escuela de periodismo.
Traba amistad con los antiguos residentes que habían hecho fortuna, Joan Russinyol, propietario de La Casa de los Tornillos, Ramon d’Abadal, fabricante de barquillos y bombones en la calle Bartolomé Mitre. El exilio en Argentina reúne a escritores, actores y periodistas. Alberto y Jorge Closas eran hijos del político de Acció Catalana Rafael Closas i Cendra, que en septiembre de 1936 había sido Conseller sin cartera del gobierno de la Generalitat. Exiliados en Chile, formaron parte de la primera promoción de la Escuela de Arte Dramático de Margarita Xirgu.
El 8 de junio de 1944 formaban parte de la compañía que estrenó El adefesio, de Rafael Alberti, en el Teatro Avenida de Buenos Aires. Ofitec tenía las oficinas en Corrientes 1135, muy cerca de los teatros y se prestaba para imprimir los carteles de promoción de sus compatriotas.
En Buenos Aires retoma Arnó el contacto con Pompeu Fabra, su antiguo maestro, quien estaba en un despachito en la Librería del Colegio, e iba a verlo a menudo. En Buenos Aires residía también Juan Merli, que en Barcelona había sido marchante y editor de la revista Art. En 1943 creó la editorial Poseidón, especializada en libros de arte, y la revista cultural Cabalgata. El pintor Batlle Planas le hacía dibujos de tapa e ilustraba uno de sus catálogos con imágenes surrealistas de cabezas cortadas y gorgonas despeinadas. El otro gran amigo de Francesc Arnó fue el ingeniero Santiago Rubió i Tudurí, exiliado en Argentina desde 1946. Rubió proyectó la primera línea de metro de Barcelona. En Buenos Aires alternó trabajos de ingeniero con la actividad política en el Consell de la Col•lectivitat Catalana. Francisco Madrid llegó en 1937, trabajó en la Embajada Española y fue colaborador del periódico Crítica. En los años cuarenta escribía libros sobre cine y sobre Valle-Inclán para la editorial de Merli. Con Eduardo Borràs eran amigos inseparables. Borràs trabajaba como administrador de Hugo del Carril. En los años cincuenta le escribía los guiones de su films. “La cigarra no es un bicho es una película con guión de Eduardo Borràs que tuvo bastante éxito.

Antiguos y nuevos residentes catalanes en Argentina se reúnen en la peña del soviet presidida por Manuel Serra i Moret, que era el gran predicador. Participaban Andreu Dameson, Pelai Sala, el doctor Meyer Matheu, los Macaya, padre e hijo y los hermanos Gesalí. Los del soviet se reunian antes de comer antes de comer, tomaban un cafecito, un cortadito. Era el mismo espíritu que había en las peñas de Barcelona de antes de la guerra. Las reuniones tenían lugar en el bar El Querandí, cerca de la Universidad Buenos Aires, a cuatro o cinco cuadras del Centre Català. Arnó alternaba las reuniones del soviet con los encuentros en el Centro Republicano Español. Se reunían muchos catalanes como Serra i Moret, Paco Madrid, Eduardo Borràs, Pelai Sala. Ahí nació Galeuzca: Galiza-Euzkadi-Catalunya bajo la idea de una confraternidad común en un ideario socialista.

Volviendo a Manuel Serra i Moret, recordemos que en 1946 vuelve a Europa, a Paris, donde forma parte del Gobierno de la Generalitat en el exilio ocupando distintos cargos. Muere en 1963, en la ciudad de Perpinyà, en el exilio. De sus distintas estancias en Argentina, dejó testimonio al plantar un ombú, en Pineda, quien a pesar del tiempo transcurrido sigue resistiendo los embates del clima marino.
Textos extraídos de Literaturas en el exilio en http://www.seacex.com/documentos/lit_exilio_06_arno.pdf
http://ca.wikipedia.org/wiki/Manuel_Serra_i_Moret

Web de Cristina Ambrosini
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